NIVEL DEL ACUÍFERO A 31 DE AGOSTO 2020.

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Miguel R. Torres.

Preocupante, ahora sí, es la situación por la que pasa el nivel hídrico tanto del P.N.T.D, Las Tablas como del acuífero 23.

En el mes de agosto ha bajado el nivel 80 cm, más  1,70 m que bajó en el mes de julio y 0,80 m en junio, junto a la bajada de los meses precedentes, hacen que a finales de agosto esté a 14,10 m. Es decir, que desde el 31 de marzo ha bajado 3,70 m. Es el descenso más significativo desde el año 2009 (que bajó 3,8 m en este mismo periodo, marzo-agosto). Y superar los 14 m no se producía desde el verano del 2010, que se llegó a los 15,6 m. Aclaremos los datos para no liarnos: recordemos que en 2009 veníamos de una gran sequía, y que los niveles piezométricos estaban por los 24 a 26 m. Y que las lluvias abundantísimas de ese mismo año 2009, hicieron que subiera el nivel de esos 25 m. a los 14 que dominaron en el año 2010 y que abandonamos los 14 m. hasta este agosto 2020, en que lo hemos superado.

Pero preocupante por, además de estos datos,  porque se produce una circunstancia que no se daba con anterioridad; esto es que, en el mes de agosto casi siempre ha bajado relativamente poco, e incluso se recuperaba algo. Hoy en día no es así, sigue bajando; y septiembre posiblemente siga siendo más preocupante. ¿Por qué?, porque actualmente, se siguen regando las viñas, tanto antes de la recogida de la uva como después, cuando el viñedo ya está descansando. No sabemos si el riego días antes de la vendimia es para ganar peso o porque el fruto se seca, pero se está convirtiendo en una costumbre algo peligrosa. Especialmente cuando la sequía hace que no recuperemos niveles del acuífero de años anteriores.

Deberíamos apostar por un gasto de agua sostenible, equilibrado; siendo conscientes de que si queremos exportar melones, cebollas, pimientos, vinos, sandías, patatas,… no debemos vanagloriarnos de tener los mejores productos, sino éstos con el gasto de agua equilibrado y adecuado a la normativa y momentos actuales.

Cuando nos estamos habituando a ver por los caminos polvorientos de nuestro término municipal a camiones enormes, que van a cargar melones, cebollas, … a cualquier paraje de nuestras geografía municipalina, y nos llena de satisfacción; deberíamos ser reflexivos y pensar que esto se produce sencillamente porque debajo de nosotros tenemos un lago de agua QUE SE PUEDE AGOTAR. Y si esto se produce, nuestra comarca es nada de nada: secarral manchego. Nuestra Mancha no goza de los privilegios de Levante o Andalucía, que ya con el relente (reliente) mañanero o rocío hace subir las cosechas y ahorrar agua.

Y las nubes no parecen estar por la labor de mitigar esta situación. Sólo casi milagros como se produjeron, el último en el 2009, cuando se inundó todo el centro de España y afortunadamente (con división de opinión) Daimiel. Aunque la superficie del Acuífero es grande (5.500 Km2 ) para recoger las posibles precipitaciones que pudieran producirse en otoño, también es grade para gastarla. Pidamos agua al cielo, que es el remedio más “realista” que tenemos a mano, porque los otros, no los cumpliremos. Salud y agua.  (08-09-2020).

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