OTOÑO

0
37

Fotos: Juan Moya y José Antonio Alcázar

Bienvenido sea el otoño, la estación de menos duración, en la que la noche se impone al día. Lluvias y caída de hojas se funden con cultivos propicios de esta época del año, necesarios para la alimentación habitual (frutas, verduras, hortalizas, frutos secos…), con celebraciones importantes de distinta índole, sobre todo en Noviembre, destacando el Día de Acción de Gracias en Norteamérica o el Día de Todos los Santos en España.

Chubascos, “calabobos”, aguaceros o tormentas irrumpen con insistencia hasta dar paso a imágenes propias, con caída de la hoja y cambios de colores en la naturaleza, induciendo todo ello a la nostalgia y melancolía; con insinuaciones de la tristeza; la cama, al despertar, se nos brinda más placentera, como que cuesta más echar pie a tierra, apetece seguir soñando ilusiones protegidas por el embozo… El otoño desnuda aún más la espalda de “La Manola”, en el Parterre de Daimiel, desprotegida ella del manto floral y frondoso de las especies arbóreas que la amparan, ya sin hojas. Las personas advertimos con preocupación la renovación del pelo, que se nos cae para renacer en la estación del florecimiento… o eso dicen…

A pesar de todo lo expuesto, el otoño también nos impresiona con características muy singulares, originadas en la propia naturaleza que nos animan a decir adiós a la melancolía, poniendo stop a la tristeza. Diversos artistas del pincel, reproducen la belleza otoñal, en momentos irrepetibles ante la bella explosión del otoño, la estación de los pintores. Ocres, mostazas, naranjas, granates, lilas… nos trasladan hacía ambientes bucólicos propicios para la creatividad. El manto morado del azafrán en Noviembre, hongos, castaños y nogales levantan el ánimo ante su contemplación o cata. Escritores veteranos también se inspiran en esta estación de la añoranza desde sus apacibles rincones bien pertrechados de pluma y papel.

La lluvia nos hidrata el físico y la mente, un tanto resecos por el sofoco de la anterior estación; la lluvia dispone los terrenos para concebir desde las semillas sembradas, futuros productos básicos para la subsistencia…; hasta las nuevas tecnologías nos avisan sobre la marcha para preparar paraguas y gabardinas, en detrimento de menor número de selfies al aire libre, porque llueve y no es plan…

Dicen que es la estación de la madurez, cuando el reloj de la vida marca ya los tres cuartos… Recréate con el otoño y disfruta de la vida en cualquier estación. Cuesta poco.

EEEEEOOOOO

Dejar respuesta

Anímate a comentar!, no es necesario estar registrado